miércoles, 15 de agosto de 2007

POBLAMIENTO PREHISPANICO DE LAS PROVINCIAS DE CHAÑARAL, COPIAPO Y HUASCO

Las primeras noticas de antiguos poblados indígenas existentes en la Región de Atacama proceden de fuentes etnohistóricas y visitantes ilustres del siglo del siglo XVII y XVIII. Más tarde el registro arqueológico contribuye a la reconstrucción de los momentos iníciales del poblamiento de la zona.
En el estado actual del conocimiento, se reconocen los siguientes períodos y/o culturas:

PALEOINDIO: Bajo ésta nominación nos referimos a las primeras oleadas de ocupación humana en América. Este período ha sido detectado en nuestra Región al interior de Vallenar. Allí grupos portadores de viejas tradiciones tecnológicas (paleolítico superior europeo) coexisten con fauna extinta. Sus actividades básicas de subsistencia son las caza y recolección. Su patrón de asentamiento nómade, en base a campamentos transitorios, está bien registrado más al sur.

HUENTELAUQUÉN: Bajo esta nominación nos referimos a un conjunto de elementos culturales asociados, de los que destacan piezas líticas geométricas. De sus registros (al norte, II Región) sabemos que practican la caza, la recolección marítima y terrestre, y la pesca. Por relación comparativa se les ubica hacia los 6.000 años A.C., y se les reconoce más emparentados al período paleoindiano que a fases de desarrollo posterior.
Sus huellas en la región, están referidas a hallazgos ocasionales de litos geométricos en las costas de Chañaral y Huasco, habiendo además cazadores – recolectores- pescadores: Bajo esta identificación englobamos a grupos humanos especializados en la extracción y subsistencia de los recursos del mar y litoral inmediato.
Es probable que ocuparan las costas de la Región de Atacama poco antes de la era cristiana. Su continuidad en el tiempo está probada por registros de contactos con culturas posteriores.
Pan de azúcar, Punta Achurra, Los Médanos, Punta Brava, Obispito, Bahía Inglesa, Bahía Maldonado, Bahía Salada, Puerto Viejo, Caldera, Loreto, son algunas de las caletas y ensenadas que muestran vestigios de asentamientos.
MOLLE: Esta designación nos refiere a la primera cultura que en la región realiza prácticas hortícolas. La domesticación del animal, el conocimiento de la metalurgia y el dominio de las técnicas alfareras son algunos de los rasgos más relevantes de la identificación como pueblo agropecuario. La creatividad cultural refleja en dos elementos; pipas y tembetás, los singularizan como entidad étnica. Vestigios de su presencia hallamos en Chañaral, Copiapó (La Puerta, Iglesia Colorada, El Torín), Huasco, (Vallenar, Freirina, Las Tablas…)
Temporalmente se les ubica a comienzos de la era cristina, hasta los 800 D.C.
DIAGUITA: Con esta designación nos referimos al pueblo que ocupaba valles, quebradas, alta cordillera y costas de la región. Al pueblo que conoció el español. Sin embargo, restos de esta cultura se hallan a contar del 900 D.C. Sus asentamientos son de carácter aldeano, sedentarios, viven de la agricultura; pero sus conocimientos incluyen labore mineras, de pesca, pastoreo, caza y recolección. Además, la diversidad del trabajo se denota en una especialización creciente presente en oficios tales como: ceramistas, orfebres, metalurgistas, tejedores…
Por el año 1470 los “señoríos” de Copiapó y Huasco deben aceptar la imposición por la fuerza de dominio Inca. La búsqueda de nuevas fuentes de materia prima por parte de estos últimos, estimuló el establecimiento de centros especializados (Centro Metalurgista) en aquellos territorios sometidos.

A la llegada del español (1536) son varios los poblados diaguitas y colonias incas de que tenemos noticias. Cerca del actual lugar denominado Iglesia Colorada hallamos la Aldea Diaguita denominada “Chiliguín (Iribarren, 1958), En cerro Capi un ladea de indios infieles (Sayago, 1874), en carcanías de Tierra Amarilla, la Aldea de Camasquil (Sayago, 1874)…

El pueblo diaguita es asimilado por la cultura inca a contar del 1470 y con la conquista hispana se inicia el proceso de extinción de la cultura aborigen.

Lo posterior es ya historia posthispánica…
Extraído del Informativo de historia de la región de Atacama-Chile Nº1 - Museo Regional de Atacama